El ritmo de las inversiones

Efectos positivos en el cerebro Cuando tenía 10 años mi madre me acompañó en la idea de aprender música en la escuela juvenil de la banda municipal del pueblo. Allí pude aprender teoría de la música y, con el tiempo, […]

El ritmo de las inversiones

Efectos positivos en el cerebro

Cuando tenía 10 años mi madre me acompañó en la idea de aprender música en la escuela juvenil de la banda municipal del pueblo. Allí pude aprender teoría de la música y, con el tiempo, aprender a ejecutar algunos instrumentos. Pasé por la trompeta, luego por el clarinete y finalmente el saxo alto. Mi abuela más tarde me regalaría un saxo, una guitarra y otros instrumentos, que actualmente disfruto y comparto con mis hijos. En la escuela continué una carrera técnica, y finalmente ingeniería electrónica en la universidad. Agradezco que mi madre y mi abuela me hayan inmerso en el mundo del arte y la música desde pequeño. Agradezco porque con el tiempo pude ver que, más allá de la belleza del arte, me hizo ver el mundo desde otra óptica. La parte derecha del cerebro (la creativa) probablemente coexiste con la izquierda (la lógica) de una manera más armoniosa. El desarrollo de las artes visuales y sonoras es especialmente útil para un cerebro que con el tiempo tiende a ser más verbal, lógico y matemático.

Quizás esta combinación armoniosa definió mi futuro profesional, no tan ligado a las ingenierías duras, sino más bien a la gestión y los negocios. Los componentes más técnicos o estructurales de la música me permitieron entender desde un punto de vista práctico cómo suceden las cosas en el mundo de los negocios. Especialmente las inversiones, a las que prestamos especial atención para ir detrás de ellas, optimizarlas y disminuir los riesgos.

El ritmo de las inversiones

Generalmente llamamos ritmo a la combinación de figuras y silencios que sirven de “esqueleto” a una melodía. Puede haber sonidos más cortos o largos, de la misma manera silencios más cortos o largos. También inversiones más cortas o largas, o períodos más cortos o largos sin inversión. Aunque generalmente la base rítmica suele ser de un año, patrón que generalmente quienes invierten utilizan. En todas las artes aparece el ritmo, porque es una de sus características más básicas. En el arte de los negocios, que sintonicemos nuestro ritmo al de estas, hará que podamos sonar “a tiempo”.

Luego está la melodía, como el elemento de mayor visibilidad de una pieza musical, aquello que el oído identifica con mayor facilidad. Y cuando se trata de la industria adecuada, el cliente adecuado y los productos y servicios adecuados, es “melodía para nuestros oídos”.

Aunque menos perceptible que el ritmo o la melodía, la armonía es una poderosa herramienta en manos del compositor para darle mejor cuerpo o sustancia a la música. Es la parte de la música que regula la relación sonora entre una melodía y su acompañamiento. Por eso todos aquellos productos o servicios que puedan acompañar las propuestas para una inversión principal, armonizan el todo.

El timbre en los negocios

Físicamente, el timbre es la cualidad que confiere al sonido los armónicos que acompañan a la frecuencia fundamental. En los negocios detrás de grandes inversiones, el timbre es todos aquellos stakeholders que hacen que cada negociación sea distinta, aunque sea la misma industria y clientes similares, la canción es otra y los instrumentos son otros, con su timbre particular. Los sonidos que escuchamos son complejos, es decir, están compuestos por varias ondas simultáneas, aunque nosotros las percibimos como una sola. Los negocios también son complejos, y en el Oil&Gas siempre hay muchos actores que debemos saber escuchar.
Para un sonido puro el tono viene determinado principalmente por la frecuencia y aquí es donde debemos entender para cada industria (y aquí hablamos de Oil&Gas), cómo se suceden las inversiones (CAPEX), con los gastos generales de operación (OPEX). Estas se interrelacionan como el sonido puro del tono principal y sus armónicas, o también la podemos interpretar como el ritmo principal de la canción, y el ritmo de la percusión o algún otro instrumento que acompaña. La Intensidad de las inversiones se puede interpretar de manera similar, considerando las intensidades de las inversiones principales, las inversiones secundarias y los gastos generales de operación, tal como la intensidad de cada una de las notas, o de cada instrumento de una obra maestra, vienen dirigidas por el director de orquesta.

Cómo lograr una obra maestra

Las operaciones en Oil&Gas suelen pasar por momentos coyunturales complejos, de las reglas o mercado local o del mercado internacional, sin embargo, se sabe que las inversiones son a largo plazo, que incluyen un alto riesgo y que el ritmo de las inversiones debe estar perfectamente orquestado para tener una obra maestra.


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